 | | El tabaquismo pasivo es la tercera causa prevenible de mortalidad |
Zaragoza.- Los trabajadores y clientes de los locales donde se fuma están expuestos a niveles de contaminación diez veces mayores que los que generan el tráfico, industrias y actividades propias de la calle, siendo índices “peligrosos para la salud” que exceden entre cuatro y seis veces las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
Ésta es una de las principales conclusiones de un estudio realizado por dos investigadores en tabaquismo de la Facultad de Medicina de la UZ que han cuantificado partículas en suspensión respirables en 111 locales de hostelería de la capital aragonesa, desde cafés, bares, restaurantes, a pubs y locales de ocio nocturno.
El trabajo, el mayor de España en esta área, ha sido presentado este miércoles por sus responsables, la profesora y responsable de la Unidad de Tabaquismo de la UZ, Isabel Nerín; el profesor y portavoz del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, Rodrigo Córdoba; y la médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, Carmen Alayeto, cuya tesis es una parte del estudio.
Durante la presentación, los expertos han alertado de los “graves riesgos” para la salud que conlleva el tabaquismo pasivo. “Si en la calle, con tráfico e industrias, el nivel de contaminación fuera parecido al de la mayoría de los locales donde se fuma, las autoridades sanitarias decretarían una alarma ambiental y recomendarían a la población no salir a la calle”, ha asegurado Rodrigo.
Tampoco los espacios divididos por zonas para fumadores y no fumadores parecen tener mucha utilidad, según las conclusiones del estudio, ya que el trabajo revela que los niveles de contaminación que hay en el área donde no se fuma son tres o cuatro veces mayores que en la calle. “En la mayoría de estos locales, no se protege ni a los trabajadores ni a los clientes no fumadores, que no tienen por qué estar expuestos e inhalar humo ambiental de tabaco, que es tóxico y cancerígeno”, ha añadido el portavoz del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo.
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Los profesores Isabel Nerín y Rodrigo Córdoba |
En este sentido, Córdoba ha hecho hincapié en el efecto nocivo que tiene el tabaco pasivo para los empleados de la hostelería, a su juicio, los principales perjudicados de que se permita fumar en el 90% de los establecimientos. Según ha destacado, de los 1,3 millones de trabajadores que tiene el sector en España, cada año fallecen mil por motivos relacionados con el haber inhalado tanto humo ajeno y durante tanto tiempo.
De hecho, el tabaquismo pasivo ya es la tercera causa prevenible de mortalidad en España. Las cifras muestran que son 3.200 las personas que mueren anualmente por inhalar humo ajeno. El tabaquismo activo, con 53.000 víctimas al año, es la primera causa, por delante del abuso del alcohol, con 8.500 fallecidos.
La reforma de la Ley "es coherente"
Ante estas cifras, desde la Unidad de Tabaquismo de la UZ defienden la puesta en marcha de la reforma de la ley Antitabaco, una medida que definen como “coherente”. “No se trata de un endurecimiento de la norma, sino de ser coherentes”, ha recalcado Nerín. “Sabemos que fumar mata, de eso no hay duda, y sabemos que el inhalar pasivamente el humo de tabaco es riesgo de enfermedad cardiorrespiratoria y aumenta el riesgo de padecer un cáncer de pulmón. Es decir, lo coherente es disminuir la exposición para proteger a la población”, ha añadido.
Además, a juicio de la profesora, desde el punto de vista de los trabajadores “es inadmisible” que en estos momentos más de un millón de empleados estén expuestos a un riesgo “que es prevenible”.
También desde el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo dicen estar “totalmente” a favor de la reforma de la ley, ya que creen que “la única manera de conciliar los derechos del fumador y no fumador es fumar al aire libre, además de que así hay menos riesgo para el que fuma”, según ha matizado Córdoba.
Los expertos, además, consideran que existe “mucho ruido” y confusión en torno a las consecuencias económicas que podría acarrear el endurecimiento de la ley para los locales de ocio, desde donde alertan de graves pérdidas.
La responsable de la Unidad de Tabaquismo de la UZ, en cambio, asegura que “no existe un riesgo económico” para los hosteleros porque se limite fumar, si bien considera que sí podría motivar a que se fumara menos y se reduzcan las ventas de tabaco, “y eso ya haría entrar en el debate a la industria de los cigarrillos”, ha puntualizado Nerín.
En los últimos meses, el número de consultas en la Unidad de Tabaquismo ha aumentado en un 30%, incremento motivado porque la gente se plantea dejar de fumar al percatarse de que puede convertirse en “una situación incómoda”, según ha afirmado Nerín.
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Alayeto, Narín y Córdoba han presentado el estudio |
Se calcula que siete de cada diez fumadores quieren dejar de fumar, y que un 40% de las personas que fuman intentan dejarlo una vez al año, pero que son muchos los que no lo consiguen por las temidas recaídas.
Opinión de las Comunidades
El endurecimiento de la Ley antitabaco no se aplicará en el primer semestre del año, tal y como se había anunciado en un principio desde el Ministerio de Sanidad. En este sentido, la consejera de Salud y Consumo del Gobierno de Aragón, Luisa María Noeno, ha restado importancia a que la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, renunciara finalmente a establecer plazos sobre la aprobación de la nueva normativa.
Noeno ha aseverado que, aunque no se sabe la fecha, está convencida de que su homóloga a nivel nacional “está concienciada con el consumo de tabaco como problema para la salud de todos los ciudadanos”.
No obstante, la titular del Departamento sanitario aragonés ha invitado al Gobierno de España a que cuente con la opinión de las Comunidades Autónomas para la reforma de la Ley antitabaco. “Es necesario que conozcan nuestras percepciones al respecto”, ha apuntado.
Finalmente, la consejera Noeno ha animado a todos los aragoneses que quieran dejar de fumar porque “hay que eliminar este consumo desde el punto de vista de la salud pública”.
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